Hace tiempo pedí a mi madre esa papilla de frutas que nos dan de pequeños. Me vino al pensamiento y tenía unas ganas increíbles de volverla a tomar. Esa papillita que tanto nos gustaba y nos gusta¡ esa papilla de frutitas que sabe a gloria.
Hoy sin venir a cuento me ha traído una taza de papillita de frutas. Dios¡¡¡ qué rica¡¡ mami te quiero¡¡ A mí me sabe a fresa, aunque ella diga que es de naranja, ciruelas e higos.
"Madre no hay más que una" Mami: me encantan tus papillitas.
Ummmm, qué ricas¡¡¡

Gracias por la recomendación cinéfila y enhorabuena por recuperar los aromas de la infancia.
ResponderEliminarlo comparto contigo totalmente, yo e sigo haciendo mis papillas de frutas de vez en cuando, uuuuummmmm.
ResponderEliminarjo que foto tan chuli Esther!! estas guardalas bien que hay que hacer un album familiar en papel!!
ResponderEliminarbesos!